Salud sexual

Cuando hablamos de salud sexual, implica todo, el placer, las imposiciones, las transgresiones, el sexo, el género, el deseo, la orientación, las performances, el autocuidado, los riesgos, prácticas sexuales, conductas, gustos, reproducción y felicidad.

Salud es entendida para la mayoría de las personas como un estado general de bienestar, y en este aspecto no debe de olvidarse esa premisa, la salud sexual apunta justamente a un bienestar general en el plano sexual y la sexualidad envuelve toda práctica humana, desde el pensamiento hasta la práctica.

La salud sexual implica entender nuestro cuerpo y el cuerpo de quienes interactúan con nosotros, la salud sexual es sentirse pleno con nuestro sexo, nuestro cuerpo, nuestro género y poder manifestar nuestros deseos ampliamente, sin tapujos ni vergüenzas, la salud sexual pasa por el erotismo, por el sentirse deseado y desear libremente sin opresión.

En este sentido la discriminación muchas veces coarta las posibilidades de vivir una sexualidad saludable, se asumen para esta sociedad ciertas conductas y prácticas sexuales como prohibidas generando así la sensación de tener una sexualidad culposa, una sexualidad sucia, una sexualidad que debe ser escondida. Nos enseñan desde pequeños que hay cuerpos deseables y otros que no y por lo tanto nos acostumbramos a que muchas veces no podemos ni siquiera soñar ser deseables sexualmente, nos opacamos y nos enfermamos. Para esto es importante entender que toda sexualidad es permitida siempre que respete a la persona con quien se practica y bajo ese parámetro la sexualidad de una persona sólo debe importarle justamente sólo a los implicados.

La sexualidad es algo que se vive no sólo en el acto sexual sino que también la sexualidad es tomarse de la mano, besarse, imaginar, auto complacerse, hablar, mirar, etc, son tantas las aristas de la sexualidad y de su experiencia erótica que coartarse de ella es dejar de vivir uno de los places fundamentales que tenemos como seres humanos genera sin duda una represión y frustración a niveles inimaginables; la no aceptación de nuestros cuerpos genera un sentimiento de inadecuación que causa que no nos sentimos deseable o eróticos, causando una baja sexualidad saludable.

Ahora bien, la salud sexual no sólo es lo erótico, la sexualidad y el placer, también es el cuidado y la práctica erótica responsable, lo cual quiere decir por ejemplo entender las infecciones de trasmisión sexual y como cuidarse de ellas. En este sentido es importante saber y asumir que existen prácticas de riesgo en la sexualidad y que se pueden cuidar sin dejar de tener una práctica erótica y que esta puede ser entretenida y a la vez cuidar nuestra salud.

Prevención de ITS y VIH/SIDA

Las ITS (infecciones de transmisión sexual) se trasmiten por prácticas sexuales en su mayoría sin condón, el uso del condón recurrente en las relaciones sexuales genera una eliminación del riesgo en la mayoría de las ITS tales como gonorrea, sífilis, chancros, condilomas, etc, sin embargo deja algunas ITS fuera, como aquellas que son por contacto púbico, tales como las ladillas. En este sentido es importante tener siempre en cuenta los síntomas y prevenir mediante el uso del condón este tipo de infecciones.

En cuando al VIH/SIDA, lo primero es desmitificar su significado, ya que VIH es el virus y el SIDA es ya el conjunto de enfermedades oportunistas que atacan el organismo. El VIH es sólo combatido con el uso recurrente del condón. En este sentido es importante tener en cuenta cuales son las prácticas riesgosas. Es así como es fundamental entender que cuando se habla de VIH son las personas que reciben los fluidos aquellos que tienen más riesgo de adquirir VIH. A su vez las practicas más riesgosas son las anales, las medianamente riesgosas las vaginales, y en un 40% de riesgo las prácticas de sexo oral. Sin embargo todo riesgo baja a cero con el uso del condón.

Hacerse el exámen de VIH es fundamental, las cadenas de trasmisión son muchas veces indescifrables y se debe tener en cuenta que el autocuidado pasa por cada uno de nosotros, el examen es completamente confidencial y se deben tener en cuenta que luego de una práctica riesgosa es importante realizar el exámen después de tres meses para así dejar un tiempo en al cual el virus podría manifestarse; tener una práctica riesgosa y hacerse el exámen al otro día no tiene ni un sentido, sólo después de tres meses los resultados son verídicos. También es importante tener en cuenta que el VIH tiene tratamiento y por ende el temor debe ser derribado. El sexo con una persona que vive con VIH es completamente seguro si se usa correctamente el condón.

Donde puedo controlarme sin discriminación

Cuando hablamos de salud sexual es fundamental saber dónde controlarse para no ser discriminado, en especial cuando estamos en la situación de ser personas trans, las cuales suelen ser discriminadas en las instituciones de salud. Esta discriminación muchas veces genera que las personas trans no quieran ir al médico, descuidando así su salud y dejando de lado situaciones fundamentales.

Para esto se tiene una importante información de aquellos lugares en donde nos podemos atender sin ser juzgados, discriminados o recriminados.

Red de Orientación en Salud Sexual: Dirección Calle Melipilla 3432, Conchalí, Santiago (Ver mapa) aquí puedes atenderte sin riesgos de ser discriminado. Se hacen exámenes de VIH/SIDA (cualquier día), con el médico general ver diferentes afecciones (jueves después de las 18:30). Con ginecólogo hacer exámenes importantes y derivar a otros lugares si así fuera necesario (martes después de las 18:30).

Sala Arco Iris, CDT Hospital Sótero del Río: petición de exámenes de VIH/SIDA e ITS, PAP, otras atenciones de salud sexual, atención con matrona Janet Galves de lunes a viernes. (Ver mapa)

Unidad atención salud sexual Hospital Las Higueras: atenciones exámenes salud sexual para personas trans, consulta espontánea sólo presentarse en el lugar, atiende matrona Gloria Venegas. (Ver mapa)

Derechos Reproductivos en personas trans

Los derechos de reproducción en las personas trans son vulnerados contínuamente por las imposiciones binarias y heteronormativas, por el estado y por la mayoría de las instituciones. Se tiende a pensar que una persona trans no puede, o no debe tener hijos y que además debe ser esterilizada si quiere aspirar a un cambio de nombre y/o sexo legal. Situación que sin duda vulnera uno de los Derechos Humanos, el cual tiene relación con reproducirse, tener una familia como mejor le parezca y realizarse como persona.

Es importante en este sentido empoderar las identidades trans en sus derechos reproductivos y asumir que como cualquier otro ser humano tenemos derechos a ser padres y madres, o ambos al mismo tiempo. Fundamental que la sociedad entienda que podemos ser madres con barba y padres con senos, o madres con pene y padres con vagina, o simplemente ser aquellos que procrean a un ser y le dan los mismos cuidados y cariños que cualquier otra persona sana les daría.

Salud sexual y pareja

Cuando hablamos de salud sexual no debemos olvidar lo que se expone sobre el deseo y el erotismo como parte de una vida sexual saludable, por lo tanto entender que la salud sexual también está ligada a la relación con la pareja y a como esta en conjunto lleva una relación sexual es parte importante de la salud sexual de las personas trans. Como se entiende desde un principio el cuerpo de una persona tarns es deseable y lindo como cualquier otro, pero la sociedad puede generar una sensación de inadecuación corporal, y por lo tanto que el erotismo se vea mermado. También el como la pareja asume y entiende las distintas corporalidades puede influir en tener una sexualidad en pareja saludable o más bien nociva. El cómo se negocian las situaciones sexuales también es parte de tener una vida sexual saludable y como se estimulan los autocuidados en la relación de pareja.

Es así como por ejemplo entender que una pareja nociva en cuanto a su opinión de nuestro cuerpo genera una sexualidad insana y por lo tanto también una baja de autoestima y la sensación de que nuestro cuerpo no es erótico, causando una sexualidad enferma.

La poca o nula negociación en situaciones sexuales genera violencia sexual, la cual se ve por a veces generando situaciones que pongan en riesgo la vida o la salud, como por ejemplo el no querer negociar el uso contante de condón en las relaciones sexuales. Este tipo de violencias no deben ser permitidas el autocuidado debe estar por encima de complacer sexualmente a nuestras parejas.

La salud sexual y la pareja deben ser evaluados en relación a que es sano la satisfacción mutua, el respeto, la auto satisfacción, el erotismo, las practicas con juguetes eróticos, y el uso recurrente de mecanismo que cuiden la salud de ambos o más integrantes que conformen el acto sexual.

Y por último la sexualidad y la sana sexualidad pasan por el auto respeto y la no aceptación de dejar que pasen a llevar nuestro derechos, tanto en lo que no deseamos hacer, como también en el sentirnos eróticos y deseables.

 

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