Conceptos básicos

A continuación detallamos algunos conceptos o términos básicos extraídos del documento “Orientación Sexual, Identidad de Género y Expresión de Género: Algunos términos y estándares relevantes” publicado por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Sexo

En un sentido estricto, el término “sexo” se refiere “a las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer”, a sus características fisiológicas, a “la suma de las características biológicas que define el espectro de los humanos personas como mujeres y hombres” o a “la construcción biológica que se refiere a las características genéticas, hormonales, anatómicas y fisiológicas sobre cuya base una persona es clasificada como macho o hembra al nacer”.

Género

La diferencia entre sexo y género radica en que el primero se concibe como un dato biológico y el segundo como una construcción social. El Comité de Naciones Unidas que monitorea el cumplimiento con la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, por sus siglas en inglés, en adelante el “Comité CEDAW”) ha establecido que el término “sexo” se refiere a las diferencias biológicas entre el hombre y la mujer, mientras que el término “género” se refiere a las identidades, las funciones y los atributos construidos socialmente de la mujer y el hombre y al significado social y cultural que se atribuye a esas diferencias biológicas.

Social y doctrinalmente se ha establecido una diferenciación entre el sexo y el género y actualmente existe una tendencia a marcar esta distinción también en el lenguaje legislativo. Sin embargo, a nivel internacional y con cierta uniformidad en el ámbito doméstico, las categorías sexo y género han sido históricamente utilizadas en forma intercambiable. Por lo tanto, en el caso de algunos tratados internacionales y demás cuerpos normativos que al momento de su redacción no contemplaban la categoría “género”, se interpreta que la categoría “sexo” comprende también la categoría “género”, con el fin de asegurar el objeto útil de la protección jurídica integral.

 La identidad de género

 Es la vivencia interna e individual del género tal como cada persona la siente profundamente, la cual podría corresponder o no con el sexo asignado al momento del nacimiento, incluyendo la vivencia personal del cuerpo (que podría involucrar la modificación de la apariencia o la función corporal a través de medios médicos, quirúrgicos o de otra índole, siempre que la misma sea libremente escogida) y otras expresiones de género, incluyendo la vestimenta, el modo de hablar y los modales. Dentro de la categoría identidad de género se incluye generalmente la categoría transgenerismo o trans.

 La orientación sexual

 La orientación sexual de una persona es independiente del sexo biológico o de la identidad de género. Se ha definido como “la capacidad de cada persona de sentir una profunda atracción emocional, afectiva y sexual por personas de un género diferente al suyo, o de su mismo género, o de más de un género, así como a la capacidad mantener relaciones íntimas y sexuales con estas personas”.

 Personas intersex

Desde la perspectiva del sexo, además de los hombres y las mujeres, se entiende que se alude también a las personas intersex. En la doctrina se ha definido la intersexualidad como “todas aquellas situaciones en las que el cuerpo sexuado de un individuo varía respecto al standard de corporalidad femenina o masculina culturalmente vigente”.

Históricamente la comprensión de esta identidad biológica específica se ha denominado a través de la figura mitológica del hermafrodita, la persona que nace “con ‘ambos’ sexos, es decir, literalmente, con pene y vagina”. Estas expresiones, también se han reflejado en el lenguaje jurídico y en el lenguaje médico. En la actualidad, tanto en el movimiento social LGTBI, como en la literatura médica y jurídica se considera que el término intersex es técnicamente el más adecuado.

Transgenerismo o Trans

Este término paragua – que incluye la subcategoría transexualidad y otras variaciones es utilizado para describir las diferentes variantes de la identidad de género, cuyo común denominador es la no conformidad entre el sexo biológico de la persona y la identidad de género que ha sido tradicionalmente asignada a éste. Una persona trans puede construir su identidad de género independientemente de intervenciones quirúrgicas o tratamientos médicos.

Transexualismo

Las personas transexuales se sienten y se conciben a sí mismas como pertenecientes al género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico y que optan por una intervención médica – hormonal, quirúrgica o ambas – para adecuar su apariencia física – biológica a su realidad psíquica, espiritual y social.

Otras subcategorías que no necesariamente implican modificaciones corporales

Entre estas categorías se encontrarían las personas travestis. En términos generales, se podría decir que las personas travestis son aquellas que expresan su identidad de género – ya sea de manera permanente o transitoria – mediante la utilización de prendas de vestir y actitudes del género opuesto que social y culturalmente se asigna a su sexo biológico. Ello puede incluir la modificación o no de su cuerpo.

Dentro de la categoría transgénero también se han ubicado otras terminologías tales como: cross-dressers (quienes ocasionalmente usan atuendos propios del sexo opuesto); drag queens (hombres que se visten como mujeres exagerando rasgos femeninos, generalmente en contextos festivos); drag kings (mujeres que se visten como hombres exagerando rasgos masculinos, generalmente en contextos festivos); y transformistas (hombres o mujeres que representan personajes del sexo opuesto para espectáculos).

En materia de salud y sus políticas de atención a la diversidad de personas, es importante mencionar que las definiciones antes descritas no son absolutas ni representan a la totalidad de personas. Toda definición es una aproximación a una situación dada, desde la perspectiva de quien realiza la definición. Por lo tanto lo más importante al momento de la atención de salud es ver cuál es la definición que tiene el/la paciente sobre si mismo/a y cuál es el trato que espera de los funcionarios/as que le están atendiendo.

Ningún funcionario/a de salud puede juzgar el género de otra persona a partir de considerar su propio género o forma de vivir y expresar el género más correcta y natural que la de sus pacientes, anteponiendo sus ideas y experiencias de género a las experiencias de sus pacientes, considerando que estos están en un lugar de subordinación y que deben acatar las decisiones de los profesionales de la salud sin cuestionamientos. Este tipo de prácticas implican un abuso de poder con posibles consecuencias negativas para la salud de las personas. Por ejemplo:

– Menospreciar las necesidades de salud integrales de la población trans e intersex por considerarlas sólo personas perturbadas mentalmente.

– Recomendar insistentemente intervenciones o tratamientos que la/el paciente no desea.

– Negar intervenciones o tratamientos a pacientes que a juicio del profesional de la salud, no cumplen con un rol de hombre o mujer socialmente aceptable.

– Negar intervenciones o tratamientos a pacientes que se definen en otras identidades de género aparte de hombre o mujer.

One thought to “Conceptos básicos”

  1. Hola

    Esta genial tu articulo y hay cuantiosas información que no
    conocía que me has aclarado, esta genial.. te quería reconocer el tiempo que dedicaste,
    con unas infinitas gracias, por preparar a personas como
    yo jojojo.

    Besos, saludos

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